URDAIBAI EN BICICLETA PLEGABLE

bicicleta por urdaibai

Este verano estuve pasando unos días por Urdaibai en la zona de Vizcaya. Como íbamos en modo camper nos fuimos con las bicicletas plegables. La zona es reserva de la biosfera, y ya la había visitado en kayak. Por eso ya tenía referencias de lo abrupta que es la parte costera. Pero aún así, hemos encontrado rutas sencillitas para acometer en bici plegable. Aquí te cuento dos que hicimos, puesto que la otra fue la vía verde de los montes de hierro.

Lo chulo de Urdaibai es el entorno natural y verde. Y todo se vertebra alrededor de la ría, que ofrece un paisaje de postal, y una zona de poco desnivel que se puede negociar en bicicleta. Tampoco te puedes perder los pueblos de la zona. Los que más encanto tienen son los costeros: Mundaka, Elantxobe, Ea, Lekeitio… pero tampoco te puedes dejar a Guernica.

RUTA DEL RIO LEA

Pasamos la noche en la zona de caravaning de Lekeitio, un espacio muy recomendable para pasar la noche. Cerca del pueblo, y del principio de nuestra ruta, en un buen espacio camper. Lekeitio es uno de las poblaciones más chulas de la zona, donde las casas se asoman al puerto. La isla de San Nicolas y la desembocadura del Lea forman una ensenada protegida y preciosa, con unas playas interesantes. Este rio es corto pero se introduce al interior de Urdaibai ofreciendo un camino paralelo que salva las montañas.

El Lea forma una pequeña ría que cambia con las mareas. Tras cruzar el puente que salva la ría giramos en el molino Marrierota. Ahora queda poco pero este molino aprovechaba las mareas para hacer girar las muelas. El día era soleado con lo que tuvimos que hacer una buen cantidad de fotos. Siguiendo una pasarela pronto tuvimos que bajar de la bici. Teníamos dudas de si ese camino era para bicis, y si seria pedaleable con bici plegable. La verdad es que el principio del camino nos acojonó, pero apretamos el culo y seguimos.

Por suerte pronto pudimos volver a pedalear, y llegamos a un recodo donde un montón de barcas que luego supimos que se usa en el Antzar Eguna. Una fiesta donde los jóvenes usan las barcas para colgarse de un ganso. El rio se fue estrechando y el camino seguía bastante rato a su lado. El valle se iba cerrando y dejando un precioso paisaje verde lleno de caserios. Salvo por algún tramo de grava, o vegetación el camino era muy ciclable y poco desnivel.

Hicimos una parada en Gizaburuaga en un bar y un poco más arriba hicimos picnic en la ferrería de Bengolea. Allí una presa embalsa el río y en el pasado hubo varias fábricas movidas por las aguas. Un poco más adelante estaba el pueblo de Aulesti, pero decidimos darnos la vuelta. No teníamos meta y es lo que nos pidió el cuerpo. Desandamos el camino (con pinchazo incluido) para pasar la tarde en la playa de Karraspio.

LAS MARISMAS DE URDAIBAI

Otra de las jornadas estuvimos en la zona de caravaning de Kortezubi. De ahí salía un camino que nos llevaría entre las marismas de Urdaibai. Situada cerca del final de la ría es un humedal de primera fila. El día salió lluvioso, pero no nos arrugamos. Pronto nos encontramos una pasarela de madera que nos llevaba por el humedal. Vimos hasta una empresa de alquiler de kayaks para descubrir la zona paleando.

La lluvia nos dio una tregua, y menos una subida lo pudimos pedalear todo. La pasarela se acabó, y el camino entre prados y caseríos nos llevó a Guernica. Esta ciudad archiconocida por el bombardeo de la guerra civil, ofrece unos cuantos lugares que visitar. Nosotros nos decantamos por la casa de juntas, y la plaza del ayuntamiento. Detrás hay una reproducción en cerámica del famoso cuadro.

No pudimos evitar tomar unos pinchos con cerveza. Pero no lo hicimos muy largo porque el cielo se puso negro, negro. Por volver por un lugar un poco diferente tomamos el camino que llevaba por la izquierda de la ría. Un recorrido muy chulo, que según parece permitía llegar hasta la desembocadura, y visitar otros lugares cercanos. Aquí tienes la propuesta. Fuimos conservadores y cruzamos un puente de madera que nos devolvió a las marismas donde desandamos el camino.

Terminamos esa ruta visitando el Urdaibai bird center, un lugar de obligada visita para conocer la riqueza y valor de las marismas de Urdaibai. Nos encantó el observatorio donde se podían ver con prismáticos a todas las aves en su entorno.

Hay más rutas a pie, bici o kayak en Urdaibai pero las dejamos para otras visitas. No quiero olvidar la oferta gastronómica de la zona, donde es difícil comer mal. Además hay otro potente argumento, y es que en verano hace fresquito, con lo que es una forma de huir de los calores y agobios del sur de España.

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