CANDADOS

Elegir un candado para tu bicicleta es una decisión importante en todo ciclista. Es un tema de seguridad si tenemos que dejar la bici aparcada un tiempo. Puesto que hay un motón de modelos de candados, con unas características y precios voy a darte unas pautas para que elijas el mejor.

Los mejores candados suelen ser los más pesados. La razón es simple, usan materiales que resisten a las sierras y cizallas, y tienen cerraduras que soportan que las fuercen. Estos candados están hechos con aceros de alta resistencia recubiertos de materiales, plásticos. Estamos hablando de candados que superan el kilo y medio largo. En este formato encontramos horquillas y cadenas.

Un escalón más abajo están los candados plegables, formados por unas placas unidas por una cerradura de máxima seguridad. Aquí el peso baja un poco pero la ventaja es que se pliegan de forma que son más fáciles de transportar. Algo que con una horquilla o cadena es más complicado. En todos los casos, los fabricantes suelen acompañar sus modelos con un soporte para sujetar al cuadro o el transportin de la bicicleta.

Las cerraduras suelen ser por llave o por combinación. Yo te recomiendo llave, especialmente si son llaves de alta seguridad que dificultan el uso de ganzúas y otros recursos de los ladrones. El cierre por combinación lo dejaría para candar accesorios (para sujetar la rueda o el sillín) o si quieres un candado de baja seguridad, para situaciones donde la bicicleta está asegurada con otras armas o recursos. Por ejemplo un parking privado o vigilado.

 

En ningún caso te recomiendo los candados tipo piton, o los de cable trenzado. Los primeros se parten si los torsionas con un hierro. Además la cerradura, es redonda y se abre con facilidad. Es posible que en los 80 tuviesen vigor pero en el siglo XXI youtube ha puesto al alcance de los ladrones de bici toda la información para abrirlos. Los de cable trenzado, se parten con una herramienta de poco tamaño. Lo que un chorizo llevaría en su bolso de mano o neceser.

 

Y es que como ciclista te puedo decir, es que además de llevar un buen candado, debes ser disciplinado. La mayoría de robos se producen porque tú bajas la guardia “por un momento que no le ponga el candado no pasa nada” o un ladrón que pasa, ve una bici molona, y un candado flojo o malo. Sería un poco el robo casual, donde con poca cosa el chorizo se lleva la bici. Así que un buen consejo es que siempre le pongas el candad a tu bicicleta. Si no puedes, no le pierdas la vista.

Otro tema ya serían los robos por encargo en trasteros y garajes, donde ahí lo que te recomiendo es un buen seguro. O los robos donde hay muchas bicis aparcadas como por ejemplo el parking de una universidad. En ambos casos el caco va bien preparado con herramienta pesada.

Como poner el candado de la bici también es importante para que no nos roben la bicicleta o algunos de los accesorios o piezas. El candado más gordo siempre debe sujetar el cuadro de la bici. Los más sencillos deben sujetar otros elementos sensibles como ruedas y sillines. En ambos casos existen cierres para evitar robos. Los más sencillos necesitarán de una llave normal (allen o fija). Los más elaborados de una llave específica, y otros sistemas llevan piezas magnéticas que bloquean la apertura.

Aquí vas a encontrar los mejores candados por prestaciones o precio.

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