SLADDA LA BICICLETA DE IKEA

Ikea ha llegado al mundo de la bici. Más que llegar, ha hecho un desembarco militar. En el pasado quedan anecdotas como la bici electrica low cost que vendieron en Austria, y la posibilidad de alquilar en algunos países una cargo-bike. Tratándose de Ikea es normal que fuese una bici un tanto rompedora, y con un aire evidentemente practico. Ahora ya se saben mas cosas del modelo Sladda, que hace unas semanas salió a la venta en todas las tiendas de España. El modelo básico sale por 799 eur, sin embargo si eres socio de Ikea Family vale 399.

Hecha de aluminio tiene rueda de 28 pulgadas y un diseño de barra baja que la convierte en un buen modelo de bici urbana. Luce una combinación de frenos particular: disco delante y contrapedal atrás. La transmisión se confía a una correa carenada, y un buje con dos marchas que cambia de forma automática. El tema de iluminación se soluciona con luces desmontables. La potencia permite regularse para buscar una posición perfecta, aunque el sillín tiene pinta de no pasarse de cómodo.

La primera bicicleta de Ikea parece pensada para tener menos mantenimiento que un cactus borde. Esto puede parecer un atractivo para la gente que nunca ha tenido una bici urbana. Aun así como todos los artículos de la marca, te lo debes montar tú, con lo cual si eres torpe en el tema, o pretendes un ajuste perfecto, no es tu bici. También le veo un punto en negativo en una bicicleta urbana la falta de un transportín o cesta. Si lo quieres, debes pagarlo aparte y es que la Sladda se personaliza con una gama de accesorios, que llega hasta a un remolque de transporte.

Lleva tan poco tiempo en el mercado que es difícil encontrar opiniones o experiencias. El precio me parece un poco caro para que llegue a hacerse popular en nuestras ciudades. Personalmente me parece más un icono para gente que valore el lado chic de un objeto. La bici no lleva por ninguna parte el logo de Ikea, con lo que va a buscar que se la diferencie en nuestras calles por la estética y diseño tan particular que tiene. Me quedo con la copla de que cuando Ikea se mete en un nuevo producto (para ellos) es una señal de que a largo plazo van a haber cambios sociales en los hábitos de movilidad. Eso si, comprobamos que Ikea no tiene ni idea de bautizar sus artículos.

Un tiempo más tarde toca actualizar esta entrada, puesto que a los dos años de poner a la venta la Sladda, Ikea decidió retirarla. La versión oficial contó que fue debido al sistema de transmisión donde la correa se rompía sin avisar y podía provocar una caída (¿?). El argumento me parece un tanto descabellado si tenemos en cuenta que este tipo de transmisión existe en otros modelos. Además las formas de dar el paso, donde más que una retirada fue una estampida … me hacen sospechar, y comerme mi argumento de que habían visto por donde iba el futuro. En todo caso, creo que los de Ikea han hecho de oro a los coleccionistas de bicicletas.